Preguntas frecuentes

Memoria Viva, por medio de una película documental, ayuda a las personas a construir recuerdos valiosos de sus seres queridos en el momento idóneo, dotándolos del soporte y estructura que los haga fácilmente accesibles.

El documental es un género cinematográfico. La película documental tiene vocación creativa, por lo que corresponde al trabajo de un autor. No se trata de periodismo, como sería el caso de un reportaje, cuya función es informativa y es fruto de la labor de investigación de un equipo. El documental, al contrario, interpreta la realidad de forma artística, registrando escenas de la vida cotidiana y personajes reales. En el documental encontramos técnicas diversas como testimonios, situaciones reales, animaciones, archivos, poesía, músicas… El resultado es una obra a la vez educativa y estética.

Todo el mundo tiene una experiencia vital que es interesante desde muchos puntos de vista. Tanta riqueza es el material perfecto para una película. Memoria Viva sabe captar la belleza de cualquier persona, incluso de quien no es consciente de ser tan especial.

La tecnología nos permite acumular muchos recuerdos – textos, mensajes, fotos, vídeos, audios – Pero todo ese aluvión de datos es inconexo, desestructurado y a menudo inabarcable. Memoria Viva crea materiales nuevos en función de un guion que recoge de forma fidedigna quién es el protagonista. Otros materiales pueden venir a apoyar ese guion, pero en cualquier caso el documental resultante se trata de una obra nueva, estructurada y de fácil consumo (se puede visionar en cualquier momento y se puede compartir fácilmente).

No tienes que hacer nada, simplemente ser como eres y expresar lo que sientes. De plasmar tu mensaje se encarga Memoria Viva.

El cliente tiene la última palabra sobre el contenido de la película, y su decisión será tomada en cuenta durante todo el proceso. Memoria Viva ofrece la posibilidad de realizar un visionado previo a la entrega final por si se requiriese algún cambio.


La película sobre un ser querido es un documento que gana valor con los años y que le queda a las generaciones futuras como legado de gran valor. La industria de cine y televisión invierte miles de euros en la realización de una película, empleando un equipo material y humano muy costoso. Memoria Viva, igual que los fotógrafos de boda, trabaja de forma individual o artesanal. Un vídeo de boda, que recoge el recuerdo de un día concreto, cuesta entre 1.000€ y 3.000 €. Memoria Viva, por el contrario, plasma la historia de toda una época, lo cual requiere un trabajo mucho más minucioso desde un punto de vista intelectual y técnico. El tiempo necesario para la concepción, grabación, edición y postproducción es muy elevado. La razón de que Memoria Viva ofrezca precios tan ajustados es nuestra pasión por lo que hacemos y nuestra voluntad de hacer que este servicio, hasta ahora reservado a personas famosas, sea también accesible a particulares.

No hay ninguna limitación geográfica para Memoria Viva, y puedes utilizar castellano, catalán, gallego, inglés o francés.

Dependiendo del proyecto, los tiempos pueden variar. Como mínimo estableceremos una jornada de grabación. La entrega de la película definitiva tendrá lugar aproximadamente dos meses después del último día de grabación.